Individualismo

Publicado por Cia. Teatro Capital On sábado, abril 30, 2011 0 Comentarios






En nuestros tiempos el individuo se entiende como la unidad básica de la sociedad, particular e indivisible, no existe nada por debajo de él y posee características e inteligencia que lo hacen único. Desde un punto de vista humano esto no tiene nada de negativo, todos sin excepción buscamos y necesitamos diferenciarnos del resto, nuestra inteligencia nos da la posibilidad de crear una identidad que puede ser reconocida por el resto como tal y al mismo tiempo nos permite desarrollarnos “humanamente” dentro de nuestro entorno. Esto podría considerarse de cierta forma como un individualismo positivo, sin embargo esta necesidad básica del hombre por sentirse único entre sus pares se ve ofuscada por una realidad superior, no debemos olvidar que vivimos en una sociedad controlada por un sistema económico donde predomina la ley de la oferta y la demanda.
 
Bajo esta premisa el Neoliberalismo y quienes lo controlan, han visto en esta necesidad básica del ser humano la oportunidad para introducir al mercado bienes y propiciar un consumismo enfermizo y sin reglas, del mismo modo esta misma necesidad es la que ha otorgado a quienes controlan el sistema el poder de modificar las conductas humanas a través de la educación institucionalizada y los medios de comunicación propiciando una suerte de cultura del miedo.

La educación que recibimos, la familia, la sociedad y los medios de comunicación han contribuido inexorablemente para que los seres humanos busquemos una falsa idea de identidad que nos diferencie y al mismo tiempo nos distancie del resto, esto ha perjudicado indudablemente las relaciones humanas, para una persona es más fácil buscar ser únicos a través de vestir con prendas exclusivas o lucir accesorios estrafalarios que buscar una identidad a través de ideas y actos que eleven su condición por sobre el resto. Del mismo modo esto ha reformado la forma en que las personas perciben al resto de los seres humanos, no cuesta trabajo entender por qué las personas sienten miedo o discriminan a otros por su forma de vestir, hablar o simplemente por sus conductas, en este punto los medios de comunicación han logrado tener un efecto residual en la mente de las personas obligando a estas a clasificar a los seres humanos por su aspecto más que por su capacidad de generar ideas. Si quieres comprobarlo puedes ir a un supermercado y deambular por los pasillos sin tocar nada en concreto, revisar un producto y luego dejarlo para seguir deambulando, es muy probable que después unos minutos mires a tu alrededor y te des cuenta que varios guardias te observan.

Sin embargo lo paradójico de todo esto es que el individualismo necesita de un otro que lo reconozca, las personas concurren a las tiendas y compran ropa exclusiva que los desmarque del resto de las personas, con el tiempo todos acaban comprando las mismas prendas y entonces el fabricante diseña nuevas prendas y el proceso se repite en un círculo vicioso que parece no tener fin, siendo así no es difícil comprender que a medida que más individualistas somos más nos parecemos al resto.

Si bien este individualismo extremo y mal entendido tiene una repercusión violenta sobre las relaciones humanas (algo básico para el correcto funcionamiento de la sociedad), la verdadera repercusión se hace más evidente en cada individuo. Cuando alguno de nosotros no podemos saciar las necesidades que el propio sistema nos ha generado a través de la educación y los medios las conductas se modifican, intentamos suplir dichas necesidades con lo más cercano, el que tiene compra y que no simplemente roba y cuando por una cuestión moral no estamos en condiciones de hacer lo uno o lo otro nuestro entorno simplemente deja de reconocernos, nos guste o no todos buscamos ser reconocidos por algo, al no lograrlo caemos en un ensimismamiento que genera un sentimiento de soledad y al mismo tiempo odio hacia nuestro entorno.

En un sistema económico y social como el nuestro, donde el acceso a satisfacer las necesidad básicas del ser humano está limitado por el poder adquisitivo de cada quien, es fácil caer en un estado de individualismo donde el miedo, el odio y la soledad parecen ser los estados más obvios de quien no puede cambiar su realidad.


Juan A. Osorio Negrete

Cia. Teatro Capital presenta "SOLO"

Publicado por Cia. Teatro Capital On viernes, abril 29, 2011 0 Comentarios







La Compañía Teatro Capital presenta “Solo”, una obra que aborda la problemática del individuo en la sociedad actual desde el punto de vista de un hombre condenado a ser el último habitante de Chile.


¿Qué harías si fueses el último habitante de Chile?

En la obra “Solo”, de la Compañía Teatro Capital, un hombre deambula por un árido Santiago que yace en ruinas producto de la guerra, un futuro hipotético donde la soledad y el anhelo de reconstruir un país predestinado a la catástrofe se mezclan para recrear el drama de un hombre que intenta, a través de un juego imaginario, continuar con su vida normal pese a la desolación que lo rodea.

A través de personajes imaginarios el único sobreviviente de un Chile devastado se enfrenta a distintas temáticas de la vida cotidiana como el desempleo, la educación, el poder, los medios de comunicación y las relaciones de pareja entre otros, dejando entrever lo patético que pueden llegar a ser los seres humanos en un modelo de sociedad, donde la soledad parece la consecuencia obvia de un sistema que incentiva el consumo, el individualismo y la deshumanización del hombre para establecer de manifiesto que no es necesario ser el último habitante de Chile para sentirse solo.


Titulo: "SOLO"
Actuación: Felipe Reyes
Dirección y dramaturgia: Juan Osorio
Producción: Catalina Vera
Sitio de la obra: www.solo2011.com.nu

 

www.teatrocapital.com.nu



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